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Desafíos de las aseguradoras de cara a la era digital

Por Miguel Ángel Pérez - noviembre 13, 2017    Aseguradoras, desafíos TI, Insurtech, Tendencias TI, Transformación Digital

Transformación Digital, Aseguradoras, Tendencias TI

La aplicación de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial, los servicios en la Nube, Machine Learning, Big Data & Analytics o soluciones de Internet de las Cosas, no debe centrarse en atacar sólo problemas actuales de los negocios, sino en hacer frente a las tendencias y necesidades futuras de las organizaciones. Uno de los sectores en los que se espera una radical transformación es el sector asegurador.

Actualmente, la industria seguradora reconoce que el comportamiento digital de las empresas, los trabajadores y el público en general, se ha convertido en un elemento de cambio para sus actuales y futuros modelos de negocio, donde la tecnología juega un papel importante para hacer frente a la tendencias de individualizar la exposición a los riesgos de compañías, personas y cosas.

Este sector se está modernizando rápidamente y de muchas formas, de acuerdo con FRISS, proveedor global de software para fraude, riesgos y complimiento para aseguradoras de no vida, ya que las tendencias tecnológicas, la cada vez mayor adopción de dispositivos móviles, Blockchain y la Analítica están cambiando la forma de trabajar de las aseguradoras, donde es posible que ya jueguen un papel en la prevención y la detección de fraudes.

Sin embargo, las aseguradoras afrontan muchos desafíos para responder eficazmente ante el fraude. Un estudio reciente de FRISS reveló los mayores desafíos para las organizaciones aseguradoras en lo que respecta al fraude:

Protección y privacidad de los datos

Con la digitalización y el aumento de los datos, las aseguradoras tienen una responsabilidad aún mayor en cuanto a mantener seguros y confidenciales los datos de los clientes. La autorización para usar los datos y en qué medida se permite ese uso, varían según el país y en un contexto internacional, las organizaciones tendrán que abordar estas diferencias.

Acceso inadecuado a los datos externos

Con frecuencia, los procesos de seguros se han convertido en un asunto que tiene lugar a distancia. La información procedente de fuentes externas podría presentar una visión más exhaustiva, para aportar argumentos adecuados y sólidos para la aceptación, el rechazo o la revisión de las condiciones. Los datos externos mejoran la salud de las carteras de seguros al buscar el equilibrio adecuado en la cobertura de riesgos. Van en aumento las empresas que pueden evaluar las redes sociales, como Facebook y Twitter, en particular, para complementar la información geográfica de un reclamante en un momento determinado o para completar el perfil de un solicitante.

Calidad de los datos

El factor humano puede tener una influencia tanto positiva como negativa en la calidad de los datos. Hay mucho margen y muchas oportunidades para mejorar. Las direcciones, las fechas de nacimiento y los apellidos también constituyen una fuente constante de posibles confusiones y malentendidos entre los países. Las transferencias y la estabilización de datos no siempre se completan, lo que significa que los datos quedan diseminados. En ese caso, la elaboración de una visión completa de un cliente puede resultar muy complicada.

Cooperación con otras aseguradoras

La información recopilada sobre las personas y los objetos asegurados, los siniestros y el fraude detectado ayuda a llevar a cabo valoraciones correctas y objetivas sobre los riesgos, las tendencias y el valor de las políticas y carteras. Las aseguradoras pueden unir fuerzas intercambiando datos, trabajando juntas en investigaciones y aprendiendo sobre los últimos fraudes.

Es posible que algunas aseguradoras también se preocupen por dar información comercial, porque consideran que es perjudicial para su competitividad. La información que se comparte en ese momento se refiere sobre todo al historial de siniestros y a casos de fraude. Las aseguradoras lo hacen para mejorar la detección de fraudes y riesgos.

Estar al día con relación a fraudes modernos

Los defraudadores son rápidos y la mayoría de las empresas se limita a seguir sus tendencias. El éxito en la detección del fraude organizado también varía según la cultura y suele ser un tema delicado. Sin embargo, cuanto más esfuerzo tenga que hacer un defraudador para cometer un fraude, menos atractivo le resultará cometerlo.

Sistemas anticuados contra el fraude

El seguimiento y la investigación de los posibles casos de fraude son más eficientes si toda la información relevante está disponible en un mismo sistema. Quedaría claro de inmediato cuáles son los casos que requieren atención, aunque la mayoría de ellos probablemente podrían procesarse directamente. La investigación de falsos positivos se reducirá al mínimo, ya que se puede realizar una evaluación objetiva de riesgos mientras se siguen las directrices de la empresa. Este tipo de experiencia integrada permite también que el trabajo y el intercambio de casos sean menos propensos a errores.

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