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Claves para establecer un DRP y continuar con el negocio

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Por Miguel Ángel Pérez - enero 2, 2018    Mejores Prácticas, Tendencias TI, Transformación Digital, Plan de Recuperación de Desastres, DRP

Continuidad del Negocio, DRP, AK Consulting

Las catástrofes son eventos impredecibles que ponen en riesgo la operación de los negocios, más aún en el  caso de empresas que sustentan su productividad en las herramientas digitales. La respuesta para garantizar la continuidad de las organizaciones es un Plan de Recuperación de Desastres (DRP, por sus siglas en inglés), una herramienta que cualquier empresa debe tener, sin importar su tamaño. De esta forma, contarán con duplicados de información en una o varias locaciones, para responder a cualquier tipo de catástrofe.

De acuerdo con una encuesta de la Federación Nacional de Negocios Independientes (NFIB, por sus siglas en inglés), las pérdidas económicas de las empresas por catástrofes son grandes. El documento señala que los desastres provocados por el ser humano afectan a diez de cada cien pequeños negocios, mientras que los desastres naturales impactan a 30 de cada 100.

Un ejemplo son los cortes de energía que ponen en riesgo toda la operación de negocio. Al respecto la Universidad de Texas realizó un estudio que reveló que sólo 6% de las empresas que sufren pérdida de datos sobrevive, 43% cierra operaciones y 51% lo hizo en los siguientes dos años.

José Luis Zurita, director general de AK Consulting, aseguró que ante un escenario con estos riesgos, es pertinente establecer la metodología que permita integrar un DRP en la empresa, pues un centro de datos en una avenida principal, es susceptible a vandalismo o cortes de energía frecuentes; en la costa, las afectaciones son causadas por huracanes, tormentas eléctricas e incluso inundaciones. En una montaña o cerro,  los riesgos son los deslaves.

Es importante mencionar que algunas locaciones están rodeadas por potenciales riesgos, como:gasolinerías, tanques de gas, colonias con un alto índice delictivo, entre muchos otros. El tener un plan de recuperación de desastres permite ejercer un análisis, implementar procesos y establecer procedimientos para conocer qué hacer en caso de pérdida del sitio primario.

De acuerdo con el Reporte de Disponibilidad 2017 de Veeam Software, el costo anual promedio de la caída en los sistemas representa 21.8 millones de dólares, lo que equivale a 36% más que el año pasado (2016). Además, 67% de los directores de sistemas en México padecen de uno a 10 eventos de inactividad no planeada de sus aplicaciones, por fallas en el departamento de TI, fuerzas externas u otros factores.

“Tal vez el contar con un DRP signifique una inversión perniciosa para los directores de finanzas, o incluso para los CEO's. Sin embargo, deben entender que dicho plan inhibe gastos mayores cuando una eventualidad ocurre”, subrayó Zurita a través de un comunicado.

Si la decisión de implementar un DRP en la empresa ya fue tomada, agregó el directivo, haría falta establecer la metodología. Para ello, se deben considerar dos aspectos relevantes: el RPO (Punto Objetivo de Recuperación), y el RTO (Tiempo Objetivo de Recuperación); al definir cada uno de estos elementos, se puede dar inicio a la creación de un Plan de Recuperación de Desastres.

El RPO señala el punto donde se queda la última copia de seguridad de los datos de la empresa, con respecto a la anterior. Por otro lado, el RTO señala que en un máximo de ocho horas se debe levantar la información en un sitio alterno.

"A pesar de su elevado costo, el DRP previene que los daños se vuelvan más caros. Este sistema permite la continua operación del negocio, respondiendo oportunamente  ante cualquier eventualidad", finalizó José Luis Zurita.

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