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Nube híbrida, solución para procesos críticos

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Por Marisol Ramírez - enero 25, 2017    TI, TI al día, Cisco, Cloud computing, Empresas

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El concepto de nube híbrida se refiere al uso de los modelos de nube pública y privada en un ambiente combinado. Esto permite tener seguridad y control al manejar información sensible o crítica en la nube privada, con escalabilidad y accesos a recursos y servicios complementarios bajo demanda, en la nube pública.

Así lo explicó Gerardo Kato, Gerente de Desarrollo de Negocio Cloud de Cisco Latinoamérica quien agrega que un ambiente híbrido no significa la simple conexión de máquinas virtuales o extensión de redes a nivel capa 3, sino un nivel de abstracción que facilite la migración de aplicativos y datos, extensión de política y procesos, para que gobierne la interacción de ambos mundos (la nube pública y privada).

Por un lado, la nube privada, consiste en infraestructura y servicios dedicados, que ofrece auto-servicio, flexibilidad, automatización y acceso a diferentes servicios con agilidad. Existen clientes para los cuales la proximidad de los servicios de TI o privacidad de datos son importantes: el sector financiero, servicios de salud y gobierno, por mencionar algunos. Una nube privada no puede existir sin un ambiente extensamente virtualizado, es decir, no solo la capa de cómputo, esto es la base funcional para el proceso de automatización de procesos, sobre todo aquellos que son repetitivos y tediosos, de acuerdo con el especialista.

"Por otro lado, está la nube pública que es escalable, flexible, disponible en un modelo de gasto operativo, el cliente paga por lo que usa. Los precios son generalmente muy atractivos y existen un gran número de servicios disponibles, sin embargo, es infraestructura compartida, los recursos son utilizados por varios usuarios", apunta.

La conectividad entre las nubes a nivel red no es un proceso técnicamente complejo, se puede usar un canal seguro para mover datos, estos se pueden encriptar, hay muchas formas de proteger la información, sin embargo, eso es solo parte de la historia. El reto radica en poder encapsular las aplicaciones y crear una capa de abstracción para facilitar el movimiento de aplicativos entre nubes. Las aplicaciones nativas en nube deberían tener la flexibilidad de poder cambiar de proveedor de nube pública o procesar información de forma transparente ya en ambientes privados o públicos. Al tener una capa de abstracción se podría controlar el contexto y las políticas centrados en las aplicaciones y utilizar lo mejor de los dos mundos de for a eficiente.

En este modelo la seguridad de la información siempre es cuestionada por los clientes. Las nubes públicas usualmente tienen algún grado de “vendor lockin”, ofrecen herramientas propietarias que generan dependencia por parte de los usuarios, esto no evita la migración de cargas a otros ambientes pero tampoco lo hace más fácil. Es complicado que un cliente encuentre todo lo que necesita en un solo proveedor de nube pública, es muy común que se requieran servicios de diferentes proveedores - que no necesariamente- se comunican de forma transparente, por lo que existen detalles técnicos que deben ser bien planificados en este modelo.

Existen empresas utilizando servicios de nube pública, grandes y pequeñas. Algunas de ellas, especialmente las que tiene capital restrictivo, encuentra en la nube pública lo necesario para cubrir sus necesidades de TI, sin embargo, cuando la operación crece es muy probable que el esquema de nube pública ya no sea suficiente, por seguridad, control, proximidad de los datos y regulaciones.

Una empresa puede tener una nube privada en la cual tiene control total de la información, pero más tarde que temprano necesitará procesar estos datos y su infraestructura local podría no ser suficiente. La respuesta a este problema generalmente se encuentra en la nube pública. Un banco, por ejemplo, podría necesitar generar una gran cantidad de cálculos en una auditoria o cierre, la nube privada tiene la información sensible y todo el procesamiento se podría hacer en la nube pública, en un modelo efectivo desde la perspectiva de costo-beneficio, solo se paga por el tiempo que se utilizan los recursos y los datos siguen seguros en nuestra nube privada.

"En este mundo digital los proyectos de inteligencia de negocios, Internet de las cosas, aplicaciones móviles, necesitan una gran cantidad de recursos de TI y muchas veces no hace sentido invertir capital en ellos cuando se pueden obtener en la nube pública en cómodas mensualidades", opinó el especialista.

Finalmente, dijo que no puede existir una nube híbrida sin una aplicación que nos permita gestionar ambos modelos, un bróker que sea la liga funcional entre los ambientes públicos y privados, una herramienta que genere la capa de abstracción aplicativa y facilite la adopción de un modelo híbrido.

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