La magia del lenguaje y el uso que tiene en el marketing

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Por Alejandro Nájera - agosto 16, 2018    Media, Destacadas Media

Las palabras pueden favorecernos en nuestra campaña de marketing

El lenguaje tiene una capacidad de persuasión muy significativa: puede llevar a una empresa al éxito, o generar el fracaso de un producto sólo por un nombre inadecuado, por poner un par de ejemplos.

Por otro lado, según un estudio de Microsoft, del 2000 al 2015 la capacidad de atención humana disminuyó de 12 a 8 segundos. Esto se debe a que la tecnología ha provisto a la sociedad la capacidad de llevar diferentes tareas al mismo tiempo, es decir: nos hemos convertido en seres fragmentarios, teniendo un poco de tiempo para cada cosa, ya sea ocio, trabajo, noticias, etc.

Lo anterior significa que los negocios tienen que emprender campañas sumamente atractivas para evitar morir en el olvido, llegando a basarse casi siempre en lo visual, sin embargo, no sólo de imágenes vive el hombre: un mensaje bien hecho puede inmiscuirse en la mente de las personas, hacer que se conecten con lo que están leyendo y transgredir a la barrera sentimental.

No obstante, antes de ponernos a escribir, debemos tener en mente que existen varios tipos de lenguaje en el marketing.

 

Lenguaje emocional

El primero y más usado. Tal cual, como su nombre lo dice, es usar la escritura para persuadir a los clientes, mediante los sentimientos, queriendo empatizar con ellos con el fin de que miren con otros ojos a nuestra marca.

Una de las mejores maneras de lograr cercanía es reflejar transparencia. Logrará desarrollar confianza, por el hecho de que no ocultamos información que para los compradores podría ser importante. Un ejemplo sería recalcar que lo que se vende no tiene un cargo extra o los costos de envío son aparte.

Otra manera sería hacer desarrollar sensaciones de pertenencia o liderazgo mediante: “Gracias por ser parte de nuestra familia” o “Sé el primero en probar nuestro último producto” lograrán acercar a cualquiera, y estos son sólo algunas muestras de lo que podemos llegar a crear.

 

Lenguaje funcional

No se puede llegar a ningún lado si no nos damos a entender. Generalmente este tipo de lenguaje es usado para los llamados a la acción “Suscríbete si quieres más información” o “Descarga nuestro ebook sí quieres saber las técnicas del negocio” son algunas formas de usarlo. Además, guiar a los internautas de esta manera nos ayudará a aumentar nuestra base de datos.

 

Lenguaje descriptivo

Puede confundirse con el lenguaje emocional, pero no es lo mismo. La definición de nuestro producto o servicio hace una diferencia. Dar a entender que lo que vendemos no hace daño para el medio ambiente o que en su realización no se usaron animales como prueba es significativo para el comprador.

Asimismo, tendremos mejores resultados mientras más detalles haya de nuestros artículos y la forma en que se usa. Gracias al ahorro de tiempo que conlleva esta información, la gente suele apreciarlo.

 

Lenguaje estructural

El orden de acomodar los párrafos, las palabras y los caracteres.

Colocar en armonía dependiendo de la función que queramos dar: frases cortas y concisas, para información necesaria o párrafos largos y explicativos cuando se busque informar al cliente.

Y si bien, existe la creencia de que las mayúsculas siempre hacen destacar más una frase o el nombre de una marca, pero existen casos -eBay, iPhone, eShow- en donde las minúsculas hacen la diferencia, provocando que resalte.

De igual manera, aquí entrarían los símbolos: pictogramas, ideogramas o emojis. Con ellos podemos ahorrarnos largas oraciones, sin embargo, hay que saber aplicarlos: un exceso podría mostrar falta de seriedad o su mal uso daría un significado distinto a lo que se ha querido expresar.

 

Para escoger el tipo de lenguaje que más nos funcione hay que ubicar el tipo de público que tiene nuestra empresa. Definir una personalidad de la marca y pensar en cómo se expresaría para ofrecer nuestro producto, su voz narrativa: ¿de una manera casual o seria? Sólo así podremos deducir la mejor forma en que hay que hacerlo y haremos una diferencia.

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